Domingo, 05 Marzo 2017 14:07

En defensa del trabajo y la dignidad de nuestro Pueblo

La Argentina vive horas oscuras: las políticas liberales que promueve el gobierno de Mauricio Macri golpean con fuerza a los trabajadores y a los sectores populares. Todas las medidas que el gobierno de Cambiemos ha tomado desde el 10 de diciembre del 2015 hasta la fecha han tenido por objetivo transferir recursos desde los bolsillos de nuestro pueblo al del poder económico concentrado e, incluso, directamente a las arcas de la familia presidencial (como en los escandalosos casos de intento de condonación de la deuda del Correo Argentino, o el otorgamiento de rutas áreas - superpuestas con las que atiende nuestra aerolínea de bandera - en beneficio de la empresa Avianca).

A saber: tarifazos, cesantías y despidos en el Estado y en el sector privado, pérdida del poder adquisitivo del salario y las jubilaciones, apertura indiscriminada de las importaciones, "reconversión industrial" que no es más que un eufemismo para justificar un proceso acelerado de desindustrialización combinada con una reforma laboral regresiva.

El departamento Rosario no es ajeno a las consecuencias de estas políticas: como en otros momentos de nuestra historia reciente, nuestra región está firmemente atada a los ciclos nacionales. De esta manera, fuimos víctima - por ejemplo - de las políticas de ajuste de los 90, y uno de los sitios donde más repercutieron estallidos sociales como los del 89 y el 2001, incluso en pérdidas de vidas humanas por la represión policial. También, en un sentido inverso, fuimos altamente beneficiados como ciudad y región en el marco del proceso de recuperación del trabajo, la industria y el mercado interno en el período de 12 años que incluyeron los gobiernos peronistas de Néstor y de Cristina Kirchner.

Siguiendo esta lógica, Rosario hoy es la ciudad con mayor desocupación del país, según lo señalan los números del Indec, seguida de cerca por Mar del Plata. Primero fueron por los trabajadores del Estado nacional, desmantelando distintos dispositivos preexistentes, luego - devaluación brutal, tarifazos, importaciones desmedidas, y baja de la actividad económica mediante - siguieron los cierres de pymes y comercios, y hoy nos encontramos con intentos de cierres, despidos o suspensiones, en fábricas que emplean a cientos de trabajadores y trabajadoras de nuestra región. Los casos de Mefro Wheels, General Motors, o las empresas de calzado Pirri, Jandy y La Huella, son demostrativos de ello.

Paralelamente, en los barrios más excluidos de Rosario, en los que no hace mucho tiempo los reclamos centrales tenían que ver con el acceso a la vivienda, la mejora de las condiciones de acceso a la obra pública (pavimento, desagües, cloacas) o a los servicios públicos de calidad (luz y agua segura, transporte), hoy la agenda que se impone es la necesidad de dar respuesta al hambre. En nuestros barrios ha desaparecido la changa, y muchas familias sobreviven con la AUH como único ingreso.

Frente a este escenario, el gobierno nacional ha decidido recurrir al revanchismo político como coartada para tapar sus desaguisados y distraer a la opinión pública (con ejemplos clarísismos como la brutal persecución a la compañera Cristina Kirchner por medio de jueces adictos al régimen, o el encarcelamiento injusto y arbitrario de Milagro Sala y otros presos políticos), y al intento de estigmatización de los reclamos del movimiento obrero, pretendiendo mostrarlos como motorizados por intereses partidarios, y no como peticiones justas de quienes han visto caer estrepitosamente su calidad de vida en pocos meses (empezaron por los empleados públicos, siguen con los docentes, y mañana apuntarán a otros gremios).

En ese marco, el mes de marzo asoma como un mes de grandes movilizaciones orientadas a cuestionar el modelo de acumulación económica del macrismo y sus terribles consecuencias sociales. Desde la Departamental Rosario del Partido Justicialista, como lo hemos hecho durante todo el 2016, adherimos y convocamos a la militancia peronista a acompañar los reclamos genuinos de nuestro pueblo que se expresarán en las jornadas nacionales a desarrollarse durante este mes, y sus réplicas en el plano local: el 6 y 7 en el paro docente, el 7 en la movilización en defensa de la industria nacional y el trabajo convocada por la CGT y las CTA, el 8 en el paro internacional de mujeres, el 13 junto a los movimientos populares en Plaza de Mayo, el 15 en el ruidazo organizado por las multisectoriales contra los tarifazos de todo el país, y el 24 en la marcha en conmemoración y repudio del aniversario de la última dictadura cívico militar, hoy resignificada frente al discurso negacionista de los nostálgicos de aquel pasado.

Con los trabajadores y el pueblo argentino en las calles nació el peronismo, y escribió sus mejores páginas. Aquel impulso movilizador le permitió al General Perón declarar, hace 70 años, nuestra Independencia Económica. Hoy como ayer, la esperanza de una vida mejor para las mayorías se expresa en las calles, y nuestra obligación como peronistas es estar presentes.

CONSEJO EJECUTIVO PARTIDO JUSTICIALISTA DEPARTAMENTAL ROSARIO

Eduardo Toniolli (Secretario General)

Daniel Zárate (Secretario Adjunto)

Guendy Palazzini (Secretaria de la Mujer)

Pablo Scolari (Secretario de Adoctrinamiento)

Fabio Gentili (Secretario de Acción Social)

Fernando Sauro (Secretario de Prensa Y Difusión)

Leandro Uset (Prosecretario de Organización)